Protección de muy amplio espectro que ayuda a prevenir el daño provocado por los rayos UVA, UVB, infrarrojos-A y la contaminación.
Apto para la piel sensible y seca de los niños.
Testado bajo control dermatológico.
Aplicar el protector solar justo antes de la exposición al sol. Volver a aplicar cada dos horas, de forma frecuente y generosa para mantener la protección, especialmente después de nadar, transpirar o secarse con toalla.